Me despierto e intento destaparme de tu olor, mis recuerdos, los tuyos, algo raro que me abraza y no me deja salir de la cama. O quizá soy yo el que no quiere moverse y deseo quedarme atrapado, con tu imagen en mi cabeza, tu sonrisa grabada a fuego en algún rincón de mi subconsciente, atrincherada, puede que protegida por mí. No quiero que te vayas pero a la vez deseo con todas mis fuerzas levantarme.
Cógeme de la mano.
Lo haces. O eso quiero pensar. Tú, la que me mantenías allí, inmóvil, estático, me das la mano y me ayudas a ponerme en pie. No estás, pero noto tus dedos, tu piel cálida. ¿Por qué tienes las manos calientes y yo tan frías? Nunca lo he sabido. Quiero preguntártelo. ¿Dónde estás? Y, sin embargo, noto tus dedos y tu piel cálida de nuevo. Estás cerca, pero no aquí.
Wish you were here.
miércoles, 20 de octubre de 2010
domingo, 15 de agosto de 2010
Correr
Me encanta. El olor de la mañana, de la naturaleza, del rocío. Todo en movimiento. Paisajes preciosos, descubrir zonas que no conocías, detalles que pasabas por alto y que ahora te parecen magníficos... Es genial, puro, placentero. Y la sensación, cuando el cuerpo por fin se relaja, es magnífica. Te sientes bien, mejor que nunca, vivo, en equilibrio. Y deseas que llegue la siguiente mañana para, de nuevo, volver a sentir las mismas grandes sensaciones y descubrir otras nuevas. Te das cuenta que lo que ayer te impresionó, hoy es diferente. Todo cambia, el mundo se mueve mientras tú te mueves en él.
Y me encanta.
Y me encanta.
viernes, 13 de agosto de 2010
miércoles, 28 de julio de 2010
Necesario
No soy amigo de las prohibiciones, de ninguna. Creo que cada uno es libre de hacer lo que quiera mientras eso no interfiera en la libertad de los demás. Pero, siendo sincero, soy menos amigo aún de aquellos que aplauden, vitorean y loan una tortura, sea del tipo que sea. Hoy en día tenemos espectáculos suficientes como para que nuestro entretenimiento tenga que depender de cómo un hombre tortura hasta la muerte a un animal.
El Parlament de Catalunya ha prohibido hoy las corridas de toros. A partir de 2012, no se podrá presenciar más este siniestro acto cultural en estas tierras. Y me alegro. A mí me daría vergüenza que cualquier persona en el mundo pudiera relacionar ser español con esta manifestación de violencia atroz, sin ninguna justificación más que la tradición. Ninguna tradición puede justificar hacer de un asesinato un espectáculo.
Y no, no somos hipócritas porque comamos carne. Como omnívoros que somos, necesitamos proteínas animales en nuestra alimentación. Además, dejando de lado el tema puramente científico, los animales son matados limpiamente, no se les tortura hasta la muerte ni se hace de su matanza un espectáculo para grandes y pequeños.
Hoy creo, sinceramente, que hemos dado un paso adelante. Y a los que les joda, ya saben
martes, 27 de julio de 2010
Crisis
El mundo está en crisis. ¿Sorpresa, eh? Apuesto a que no lo sabías ni habías oído hablar de la palabra 'crisis'. No pasa nada, estás en el mismo punto que Zapatero. Esta situación, que parece adversa para todos, tiene su parte positiva: ya tienes una salida para todas las conversaciones. ¿Recuerdas que siempre ha habido conversaciones que no sabías cerrar? ¿O temas de los que no tenías ni la más remota idea pero tenías que decir algo? Pues ahora todo se ha arreglado. Sólo tienes que decir las palabras clave "todo por culpa de la crisis". Veamos algunos ejemplos.
Ejemplo 1
Tu cuñado, ese ser habitualmente despreciable (con excepciones en algunas películas), tenía un negocio de venta de videos VHS, un gran negocio. Después de quedarse con la herencia familiar, decidió hace tres años que la mejor manera de renovar su negocio era con la venta de cassettes. Evidentemente, se fue a la mierda. Llega desconsolado a casa, dice que se ha arruinado y busca consuelo. Tú sabes lo que realmente pasó: tenía tanta visión de futuro como el hijo de Rappel y la Pitonisa Lola. Pero no quieres problemas. ¿Qué puedes decir?
- Joder, todo por culpa de la puta crisis.
Ejemplo 2
Es San Valentín, el día que algún gurú de los negocios, y no tu cuñado, decidió que era ideal para poner fecha a los sentimientos. Ya sabes: tú quieres mucho a tu pareja el día 14 de febrero, los demás días no tienes por qué demostrarlo. Pero claro, se te olvida. Es normal, estás estresado por el trabajo - la cola del paro cada día exige más horas -, tu familia no te ayuda (la última vez que fuiste a pedir dinero te dijeron que eras adoptado), y tirar currículums cansa a cualquiera que lo haga, no a ti. Por todas estas razones, es normal que se te olvide que en este día tienes que querer a tu mujer. O como mínimo fingirlo. No tienes dinero para comprar nada porque te dejaste tus últimos euros en un alargador de penes que ni siquiera funciona. Así que te cuelas en el jardín de tu cuñado, y le robas la maceta. Total, le haces un favor. Nunca entendió que a las plantas no se les echa pienso. Llegas a casa, tu mujer ve el regalo y dice:
- Anda que te has currado el regalo, ¿eh?
- La crisis, cariño, la crisis.
Ejemplo 3 (La venganza de los Sith)
Eres el director de una filial española de una multinacional, con más de 1000 empleados a tu cargo. Como un día se te encaprichó comprar un Ferrari de más de dos cientos mil euros, decidiste que ese era un buen momento para subirte el sueldo. Con un par de millones de euros al año no vive nadie, así que decidiste ponerte 5 millones, para redondear. A los pocos meses, llegan los jefazos de América y te dicen que están muy cabreados porque la empresa ha ganado 79 millones en vez de 80 en ese trimestre, y es intolerable. Tú aceptas la bronca, y buscas rápidamente la solución. Haces un ERE, echas a más de 200 mileuristas, mantienes tu sueldo y cuando te preguntan, respondes:
- Yo estoy atado de pies y manos, la culpa es de la crisis.
(Con este ejemplo damos por acabado el primer capítulo de "Cómo aprovecharte de la crisis". Volveremos y, si no lo hacemos, ya sabéis de quién es la culpa).
Atletismo
Querido tú, debo confesar algo que seguramente ya sabes: la mayoría de las veces cuando me pongo aquí delante no sé de qué voy a hablarte. Simplemente me siento y espero a que surja la conversación. Tampoco me cuesta mucho, hay muchos temas en el mundo y si hay algo que me encanta es hablar de las cosas sobre las que no tengo ni idea. Y como tú no pones mucho de tu parte, comenzaré hablando yo de nuevo. ¡Que sea la última vez!
Hoy me apetece hablarte sobre el Europeo de Atletismo que se está celebrando estos días en Barcelona. Seguro que si vives ahí, no podrás ni salir a la calle. "¡Vamos al Europeo, todos, venga!", "Llevaba esperando esto desde los 3 años, siempre he querido ver el lanzamiento de jabalina en directo", "No sé si quedarán aún entradas... Qué depresión". Al último, le digo que no se preocupe, que alguna entrada encontrará. Más difícil será que encuentre alguna persona en la grada.
Quitémonos las caretas. Sí, seamos sinceros. El atletismo profesional no le importa acasi nadie. Vale, habrá gente que lo vea, y hay gente que malvive de ello. Pero si tú vas por la calle y te encuentras al campeón europeo de lanzamiento de peso, lo máximo que le pedirás es que te diga a qué gimnasio va. Y ya ni hablo de las retransmisiones en televisión, en las cuales si el comentarista fuera mudo tendría la misma pasión que cuando habla. Él también se aburre, pero nunca nos lo dirá.
Y no entiendo la gente que va a verlo al estadio. Sí, puedes animar a los atletas durante los 5 segundos que les enfocan las cámaras. Como en la prueba de los 100 metros lisos. Vas al estadio a ver 10 segundos de espectáculo, y después para casa, a fardar del "yo estuve ahí, fue fantástico, vi cómo corría los 100 metros en 9,80". Te giras para hablar al de al lado y ya te has perdido media carrera. Y después de 10 segundos, 1 hora hasta llegar a casa. Pero con el deber cumplido. Ya tienes algo que contar a tus nietos.
En serio, si queréis perder el tiempo, mirad Telecinco. No juguéis con la ilusión de los atletas.
Hoy me apetece hablarte sobre el Europeo de Atletismo que se está celebrando estos días en Barcelona. Seguro que si vives ahí, no podrás ni salir a la calle. "¡Vamos al Europeo, todos, venga!", "Llevaba esperando esto desde los 3 años, siempre he querido ver el lanzamiento de jabalina en directo", "No sé si quedarán aún entradas... Qué depresión". Al último, le digo que no se preocupe, que alguna entrada encontrará. Más difícil será que encuentre alguna persona en la grada.
Quitémonos las caretas. Sí, seamos sinceros. El atletismo profesional no le importa a
Y no entiendo la gente que va a verlo al estadio. Sí, puedes animar a los atletas durante los 5 segundos que les enfocan las cámaras. Como en la prueba de los 100 metros lisos. Vas al estadio a ver 10 segundos de espectáculo, y después para casa, a fardar del "yo estuve ahí, fue fantástico, vi cómo corría los 100 metros en 9,80". Te giras para hablar al de al lado y ya te has perdido media carrera. Y después de 10 segundos, 1 hora hasta llegar a casa. Pero con el deber cumplido. Ya tienes algo que contar a tus nietos.
En serio, si queréis perder el tiempo, mirad Telecinco. No juguéis con la ilusión de los atletas.
lunes, 26 de julio de 2010
Entrevistando (II)
(Después de la primera entrevista, en un gremio de asesinos, ahora llega otra más, por petición popular de mis otras personalidades)
Hoy vamos a entrevistar a un probador de colchones, ese trabajo que nadie quiere hacer pero que alguien tiene que hacer por el bien de nuestra columna vertebral y nuestro descanso.
Yo: Buenos días, señor Probador. ¿Señor? ¿Eh, está bien? ¡Una ambulancia!
Probador: ...¿Qué pasa? Joder, que estoy trabajando, déjame dormir.
Yo: Perdón, vengo aquí por la entrevista que concertamos. Sé que es un hombre ocupado y trabaja mucho. Por cierto, ¿le importa ser la P?
Probador: ¿Qué P? ¿Me está insultando?
Yo: No, no, ni mucho menos. Mire a la izquierda. ¿Ve que antes de que hable yo pone 'yo'...
Probador: (...Puto egocéntrico...)
Yo: y antes de que hable usted pone Probador? Pues me gustaría que usted fuera la P y yo la Y.
Probador: Pero la P suele ser de Pregunta, ¿no? Podría llevar a confusión a la gente. Prefiero que me ponga la inicial de mi apellido, Pérez.
Y: Perfecto, como quiera usted. Comencemos con la entrevista entonces.
P: ¿Cómo está?
Y: No, no, las preguntas las hago yo.
P: No, porque yo soy la P.
Y: Pero P de Pérez, no de probador. Es igual, pondré PC, por Probador de Colchones.
PC: Usted sabrá, pero antes tendrá que meterme la contraseña.
Y: ¿Es una indirecta?
PC: Y le advierto que me puedo colgar, y me pondría azul.
Y: ¿Y qué hago entonces?
PC: Apriéteme fuerte el botón y en unos segundos estaré bien.
Y: ... Perfecto. Bueno, comencemos. ¿Es duro probar colchones?
PC: Depende del colchón.
Y: Ya veo, ¿cobra bien?
PC: Mi casa está llena de colchones. Yo vivo fuera porque no cabo.
Y: Quepo
PC: ¿Usted no era 'yo'?
Y: Sí, yo soy 'yo'. Pero quería decir que era quepo, no cabo.
PC: Es que yo no hice la mili, tenía la columna afectada.
Y: No, no lo decía por los militares, sino porque cabo no existe.
PC: ¿Cómo que no? ¿Y 'Salvar al cabo Ryan' no la ha visto?
Y: Era soldado, no cabo.
PC: ¿Pero usted no era quepo? ¡Me está liando! ¡Y mi trabajo ya es suficientemente estresante!
Y: A ver, tranquilícese, digo que era 'Salvar al soldado Ryan' y no al 'cabo Ryan'.
PC: ¿Y a mi qué me importa? ¿No está aquí para entrevistarme sobre mi profesión? ¡Documéntese un poco antes, por favor!
Y: ¿Sabe qué? Váyase a la mierda. Me rindo.
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